El pasado 14 de mayo una delegación de la Escuela AprendeTaiChi nos levantamos aún entrada la noche para participar en el “World Kung Fu Wushu Championship 2009” que desde hace 17 años se celebra en Perugia (Italia). Era muy temprano, las 4:30 de la mañana, cuando nos reunimos en el aeropuerto con nuestro equipo de la escuela, muertos de sueño, pero llenos de ilusión por esta nueva experiencia que íbamos a vivir.
Después de un magnífico vuelo, aterrizamos en el aeropuerto de Roma y nos dirigimos a recoger nuestras maletas y nuestras espadas para seguir viaje hasta Perugia, donde después de perdernos un poco por la carretera, llegamos a eso del mediodía. Antes de ir a acreditarnos dimos una vuelta por la ciudad, la cual nos sorprendió por su belleza.
Son las 7 de la tarde, hora de presentarse en la sede del campeonato para que Javier, nuestro maestro, presente nuestra documentación y nos sea entregada la cartulina que nos va a acreditar como atletas. Empieza la cuenta atrás de un amplio periodo de entrenamiento. Hoy el día ha sido largo y nos retiramos pronto a descansar que aún nos quedan muchas emociones.
La mañana del 15 de mayo se levanta soleada, nos ponemos nuestros equipos de AprendeTaiChi que hoy lucen la bandera de España en la manga izquierda para que todo el mundo sepa que país representamos, desayunamos y nos dirigimos de nuevo al polideportivo ya que a las 10, Javier tendrá la reunión de los responsables de las sociedades extranjeras, donde recibirá toda la información sobre el programa del campeonato y donde se discutirán diferentes puntos del reglamento -que previamente hemos estudiado- de la Federación Italiana de Artes Marciales Chinas. Mientras Javier atiende esta reunión, nosotros aprovechamos el tiempo practicando un poco que aunque no haya que estudiar a última hora, nunca viene mal un repaso. Vemos que otras delegaciones también empiezan a hacer lo mismo lo que nos permite un poco de sano espionaje y descubrir quienes pueden ser competidores nuestros. Acabamos de descubrir a los húngaros hacer la forma del estilo Yang de 24 movimientos y, aunque primero los miramos de reojo, pronto nos dirigimos a ellos para presentarnos y entablar conversación. Este espíritu “olímpico” va a estar con todos los participantes durante todo el campeonato haciendo que el desarrollo del mismo sea realmente entrañable.
Dan las 13:30 horas y la puerta del polideportivo empieza a parecerse a un hormiguero, no en vano somos mas de 700 atletas que representamos a 47 países. Todos los deportistas con sus entrenadores han llegado y los organizadores nos comienzan a colocar por orden alfabético para el desfile inaugural. Delante de cada país va a desfilar un niño o niña con un cartel que nos identifique. No hay nadie mas de España, así que y como de momento no hay niño, Sergio se brinda a llevar el cartel aunque no por mucho tiempo porque pronto aparecerá Marta, una niña preciosa que además va a participar en wu-shu ganando la medalla de oro. Su nombre nos gusta, y la decimos que nos va a dar buena suerte porque se llama igual que uno de nosotros. Mientras esperamos para entrar, hablamos con unos y con otros y no paramos de hacernos fotos con los de otros países. Con algunos vamos a estar juntos todo el fin de semana, como Alexander que viene desde Eslovenia y que no compite porque solo va a hacer exhibición en la categoría de “Famous Master”.
Son las 14:30 horas, suena la música y empieza el desfile, entramos con paso marcial en el polideportivo y ondeamos la bandera, para que todo el público nos identifique. Cruzamos la puerta y los pelos se nos ponen de punta. La entrada emociona, el ambiente es increíble y todo, todo, hace que uno se estremezca. Colocados alrededor del tatami central, los responsables de las sociedades van a recoger un recuerdo del campeonato de manos del ministro de deportes de la Región de Umbria. Palabras de presentación y bienvenida a todos los atletas, juramento de los jueces y empieza el campeonato. Nos dirigimos a las gradas ya que hoy solo somos espectadores.
La primera tarde veremos demostraciones increíbles de wu-shu y de saholín, tanto en adultos como en niños. Hay un grupo de niños de Ucrania que son realmente asombrosos. Su estilo recuerda a los gimnastas de la antigua Unión Soviética y pronto descubrimos, al ver a su entrenadora, que nuestra apreciación no ha ido mal encaminada.
Agotados nos vamos al hotel a cenar y acostarnos pronto que el día ha sido largo y mañana sábado es el “gran día del Tai Chi” y tenemos que estar descansados. Javier y Sergio quedan para entrenar a las 6 de la mañana pero Marta y yo preferimos dormir, o eso creíamos.
El sábado amanece algo nublado y tempranero. Son la 5:30 y los nervios empiezan a comerme el estómago, así que dejo de dar vueltas en la cama, me levanto, me ducho y como un rayo cojo mi espada y me bajo a entrenar. Javier y Sergio se sorprenden al verme, pero que le vamos a hacer, los nervios me están comiendo. Hacemos la forma varias veces, intercambiamos algunas opiniones sobre ritmo, posturas,…, detalles de última hora, ducha, desayuno y con nuestros kimonos nos vamos para el polideportivo que la hora de la verdad se esta acercando y no podemos llegar tarde.
Una vez allí, saludamos a los nuevos amigos que hemos conocido y hacemos pruebas en el tatami que a este suelo no estamos acostumbrados. Es duro y no parece que nos vaya a dar grandes problemas. Preparamos todo. Primero competiremos los que vamos en Formas Modernas y por último irá Javier en Formas Tradicionales. Su espera va a ser mucho mas larga.
Y todo comienza. El juez central nos llama, nos indica nuestro orden de competición y nos da las últimas instrucciones recordándonos el tiempo que tenemos para la ejecución de la forma. Entramos al área de competición, espero que esto empiece pronto porque el estomago se me va a salir por la boca y no se si voy a ser capaz de resistirlo. Primeros los chicos, vamos de dos en dos porque hay bastantes participantes y no hay tiempo suficiente. Sergio sale en tercer lugar, su forma esta saliendo muy bien, se acerca a los movimientos de equilibrio, bien, todo funciona, venga, abanicar por la espalda y vuelta, parada y puñetazo, ya queda poco y la esta haciendo genial. Termina y saluda pero deberá quedar un rato en el tatami porque el compañero que lo comparte con él se le olvida la secuencia de movimientos, para, continua, vuelve a parar. Su cara refleja el sufrimiento que esta pasando, el resto intentamos animarle con los ojos ya que no podemos decir nada so pena que los jueces nos descalifiquen. Suena la campana varias veces, su tiempo terminó pero el continua movimiento a movimiento y por fin termina. Recibe el aplauso de todos los demás. Cuando regresa a su sitio esta descompuesto, le animo con un “very good”. Es iraní y realmente ha estado muy bien, y sobre todo, cuando me cuenta que el venía a competir en Sanda pero que se lesiono y ha aprendido la forma de 24 en dos semanas, mi “very good” se convierte en un “excellent” porque es increíble su proeza, yo no podría haberlo hecho.
Terminan los hombres y comienzan las mujeres. Soy la primera y comparto tatami con Marta, así que nos lo repartimos antes de salir para que cada una tenga su espacio sin molestar a la otra. La jueza de la mesa dice mi nombre: “atleta 120, Maribel Brito Alvaro, España”, piso el tatami, las piernas me tiemblan y pienso “dios mío, me voy a marear”. Saludo, suena el silbato y empiezo. Recuerdo las palabras de Javier Arnanz (mi maestro), Sam Masich y Juan Carlos Serrato: “entra, domina el espacio, es tu momento y disfruta”. Los movimientos se van encadenando unos con otros, me siento a gusto, llegan las patadas y la serpiente se arrastra, bien, no lo he hecho mal. Última sección, los jueces no me han quitado ojo en toda la ejecución de la forma. Espero que les este gustando. Llego al final, cierre y saludo. Tiempo, 3 minutos 10 segundos, rápida pero fluida y dentro del tiempo. Bueno no he perdido dos puntos. Ahora a esperar el resultado. Mientras yo la hacia he visto a Marta de reojo, bien. La ha hecho muy bien. Quizá alguno consigamos algún premio. Seria estupendo pienso, bueno ya se verá, tampoco es tan importante. Estar aquí ya es suficiente emoción y descarga de adrenalina. Hemos acabado y salimos del área de competición, Javier y otros compañeros nos felicitan. Sus palabras son reconfortantes porque la tensión que se pasa es a veces difícil de soportar. Ahora a esperar nuestro turno con la espada.
Después de dos horas de competiciones de mano vacía llega el turno del arma. Vuelta a empezar. Esta vez las cosas no me van a ir tan bien. Los nervios son malos compañeros y en la primera posición de equilibrio mi pierna falla y toco con el pie en el suelo, es el fin, pienso, pero las palabras de Javier están dentro de mi cabeza así que me estiro, saco fuerzas y me digo, Maribel sigue y demuestra lo que es el orgullo de una española dolida. La forma va saliendo y hay movimientos en los que me encuentro genial. No voy a conseguir nada pero he terminado de manera honrosa y cuando salgo del área de competición las lágrimas me vienen a los ojos por la rabia. Era la forma que mejor tenía preparada y los nervios me la han jugado pero la competición es así. Para el año que viene debo aprender a controlar esto. Marta y Sergio han hecho una estupenda actuación así que alguno seguro que consigue algo. Me alegraría un montón
Ya hemos terminado pero queda Javier con las formas tradicionales. Vuelta a pasar lo mismo pero desde el otro lado. Miro sus ojos y se el control interior que esta practicando. Llega su turno en la mano vacía. Ha hecho una selección de movimientos de la forma Yang de 108 ya que solo dispone de 5 minutos máximo. Ha escogido los mas complicados pero compite con los del estilo Chen y esto siempre desluce a los del estilo Yang. No importa, su ejecución es impecable y movimiento a movimiento va ligando la secuencia con una elegancia increíble. Cierre. Perfecto. Ahora a esperar la espada.
No tendrá que pasar mucho tiempo. Sale del tatami para casi volver a entrar. Delante dos ejecuciones de sable del estilo Chen impecables. Veo la cara de preocupación de Javier y me acerco por detrás para disimuladamente animarle, tú te los comes, le digo. Llega su turno. Veo su forma a través del objetivo de la cámara de fotos. No puedo dejar de disparar y dejar de decir bien, bien. La ejecución es perfecta. Me ha emocionado. Cuando sale le felicitamos efusivamente y siento la necesidad de aprender esa maravillosa forma. Ha sido precioso.
Ahora a esperar los resultados. Mientras tanto vamos a hablar con los organizadores porque por la noche, en el espectáculo de artes marciales, bailes y la final de Sanda profesional, vamos a actuar Marta y yo con la forma de parejas de 5 secciones de Sam Masich. Pero esto ya es diversión y no nervios, la adrenalina se terminó o eso creíamos.
De repente empezamos a oír nuestros nombres por megafonía. Vamos sin saber para qué hacia el área que nos indican y ¡sorpresa! es la zona del podium. Están entregando los premios de espada moderna. Primero hombres, Sergio Reyes, medalla de plata, saltamos locos de alegría. Siguen las mujeres y aquí no doy crédito a lo que oigo, soy la primera clasificada, les digo, no es posible, puse el pie en tierra. ¿Eres Maribel Brito? Me preguntan, pues sube al podium porque eres el oro y Marta Fernández, sube también que eres la plata. Marta y yo nos abrazamos y lloramos de emoción. Todo un espectáculo.
No acabamos de retirarnos del área de premios cuando vuelve a sonar mi nombre en la megafonía. Volvemos a acercarnos. Ahora toca el turno a la forma de 24. Maribel Brito, oro. ¡No lo puedo creer! Esto es mucho. El maestro esta que no cabe mas de dicha ya que parte, una parte muy, muy importante, de nuestro éxito, es su éxito. Gracias Javier por enseñarnos.
Son casi las 3 de la tarde y de repente nos damos cuenta que estamos hambrientos, pero hay que esperar porque aún falta los resultados de las formas tradicionales. Entre besos, fotos, risas y charlas con todos los nuevos amigos que hemos encontrado, salen los resultados. Nos acercamos ansiosos y decepción, aquí no hemos conseguido nada. Sabemos que es difícil competir contra Chen pero no importa, algún día lo lograremos. Esta ha sido nuestra primera experiencia y no nos ha ido tan mal.
Ahora a descansar un poco y ducharnos porque hemos sudado lo que no esta escrito. Ha sido intenso y en mi caso, he adelgazado.
Por la noche Marta y yo actuamos en el espectáculo. Nos sentimos como artistas. Salimos a escena y disfrutamos. Lo pasamos bien y demostramos lo que es el “Tai Chi de España”. El maestro nos felicita. Y ahora si, todo ha terminado y nos vamos a brindar que nos lo merecemos.
Ya es domingo por la mañana, última jornada del campeonato. Nos acercamos por el polideportivo para ver las finales de Sanda Light y despedirnos del maestro Fulvi y de Serena, los organizadores de todo esto. De repente el nombre de la Escuela AprendetaiChi, suena por los altavoces: “Escuela AprendeTaiChi, España, acuda a la zona de premios”, ¿Premios?, ¿qué premios?, nos preguntamos. Vamos con Javier y al llegar nos dan una inmensa copa. Somos oro en la puntuación por equipos. ¡Qué broche final! Maestro esta si que es tu copa. Estamos orgullosos de ti.
Cuando ya no sabemos donde meter tantas emociones llega el momento de despedimos de todos los nuevos amigos que hemos encontrado esperando volver a vernos pronto.
Quiero que todo el mundo sepa lo alucinante que ha sido esta experiencia para que se animen a venir el próximo año y no solo AprendetaiChi arrase (si podemos), si no que arrasen los practicantes de Tai Chi de España. Espero que el próximo año el avión este lleno de amigos españoles.

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