Apenas hemos empezado este año 2010 y la escuela AprendeTaiChi ya ha comenzado sus actividades. El primer fin de semana nada más terminar los Reyes nos fuimos todos a Robledo de Chavela a dar una clase especial a chavales con discapacidad de la Comarca del Alberche al oeste de la Comunidad de Madrid (enlace noticia) y el siguiente empezamos con nuestras clases de forma regular.
Esta vez hemos empezado el trimestre con un curso intensivo de sable impartido por nuestro maestro Javier Arnanz. Fue un curso abierto al que no solo asistimos los alumnos de la escuela, sino también antiguos compañeros como Fernando “chiquitín” y otros nuevos que no conocíamos y con los que nos encanto compartir estos días como Raúl, Miguel Ángel y Albano.
La mayoría de nosotros hemos iniciado nuestro camino por el currículum tradicional de la Familia Yang y con este intensivo hemos podido avanzar un paso más ya que nos hemos iniciado en la forma de sable; primera forma que se enseña de armas en este currículum y absolutamente necesaria para poder luego entrar en el aprendizaje de la espada y de la lanza.
Durante estas horas, Javier nos ha ido enseñando la forma movimiento a movimiento a través de la canción de los 13 versos, único documento escrito que existe relativo a los nombres de los movimientos. Yo, que ya la conocía y practicaba desde hace tiempo, me ha asombrado como Javier ha conseguido que gente que nunca había manejado un sable la haya aprendido en tan poco tiempo y además haya adquirido destrezas propias de esta arma. Bueno, realmente Javier nunca deja de sorprenderme con sus métodos de enseñanza que considero muy didácticos.
Comenzamos en la mañana del sábado recibiendo unos apuntes que contenían una pequeña historia de esté arma, su estructura, sus energías y por supuesto la canción de los 13 versos, que nos va a servir de gran ayuda para comprender lo que tenemos entre las manos. Antes de empezar con los movimientos, Javier nos enseña cómo realizar algunos tajos, cortes y pinchazos con el sable para luego poder aplicarlo en los movimientos. Después de un poco de práctica con ejercicios individuales empezamos con la forma propiamente dicha. Va pasando la mañana, paramos para comer y cuando llega el final de la tarde y casi sin darnos cuenta hemos aprendido 9 de los 13 versos. ¡Es increíble el ritmo que llevamos! Gracias a las explicaciones y ejercicios de soporte hemos alcanzado esta increíble meta el primer día. Nos vamos a casa súper contentos.
Y la mañana del domingo allí estamos todos puntuales para continuar con la forma. Ahora les toca el turno a los tajos diagonales y a pasar el sable por la espalda. Descubrimos la crueldad de este arma que es realmente potente cuando la cadera es utilizada correctamente y cuando el golpe es soportado por la mano contraria. Esto ya lo decían “los clásicos” y Javier nunca deja de repetirlo pero yo siempre me asombro cuando algo lo consigo realmente desde mi interior.
Pasa la mañana muy rápidamente pero aún queda una hora para terminar cuando todos ya sabemos la forma y muchos la ejecutan perfectamente solos sin fijarse en nadie, como Paloma que es una máquina. Lo digo y lo repito, Javier tiene un método de enseñanza que hace que todo parezca fácil.
Y ahora a practicar y resolver dudas. Al finalizar nos hacemos la foto de grupo y esta vez algo más ya que grabamos un video para que todos los que hemos asistido lo tengamos como referencia y no olvidemos la Forma.
Ya tenemos un trabajo más a realizar para profundizar en este arte tan increíble que es el Tai Chi. Y ya estamos todos deseosos de que Javier ponga fecha para el siguiente intensivo donde aprenderemos la forma por parejas de sable, sus energías y diferentes ejercicios con compañero que nos ayudarán a revisar la forma individual y darle más consistencia. Pero esta ya será para el próximo trimestre así que de momento practicaremos la Forma Individual que hay mucho que hacer antes de empezar a trabajar con un compañero.