Los días 30 y 31 de Enero se ha celebrado en Valladolid un curso de espada con el profesor Bob Lowey.
Empezamos el sábado por la mañana familiarizándonos con la espada, ya que había personas de todos los niveles de Tai- Chi y algunas/os no habíamos recibido ningún curso hasta ahora con espada. Primero Bob nos explicaba lo que íbamos a hacer, luego practicábamos el ejercicio con las instrucciones que Bob nos había dado, cuando veía que nos salía, pasamos a hacer ejercicios por parejas o de tres en tres.
El sábado por la tarde y el domingo por la mañana, comprobé como era capaz de realizar algunos movimientos sencillos ¡que gustazo! y aún quedaba tarde para seguir aprendiendo, entre otras cosas personalmente descubrí, que la forma que tenía de coger la espada me hacía tensar todo el cuerpo, y por esa idea irracional, he pasado años sin coger armas en Tai-Chi.
Gracias a Bob Lowey por seguir viniendo a enseñarnos de forma tan didáctica, gracias a Manuel Mazón por seguir trayéndolo y gracias a Jenny por sus traducciones
Henar
Más allá de toda habilidad, sólo existe el Tao. Zhuang Zi
El último fin de semana de Enero hemos disfrutado de la sabiduría de un maestro. Asistimos, guiados por el Profesor Bob Lowey, al descubrimiento de 13 técnicas de lucha y defensa en la espada de Tai Chi. Y no sólo aprendimos sino que también disfrutamos y nos divertimos aprendiendo, a pesar del esfuerzo que supone concentrar toda una serie de ejercicios y técnicas milenarias en un fin de semana.
Lo primero que hizo Bob Lowey fue enseñarnos cómo se presenta la espada, como se sujeta con las manos y como se mantiene junto al cuerpo. El respeto por la espada es algo fundamental; la espada es un dragón con una fuerte y poderosa cabeza y una cola larga y afilada, hay que sentir el dragón y dejar que vuele en nuestras manos.
Pasamos poco a poco a realizar las 13 técnicas, primero de un modo individual y después en grupos de dos o tres personas, atendiendo a nuestra posición, la postura empleada, el espacio, etc... También realizamos algunas piezas de una forma de espada en la que íbamos integrando lo aprendido. Todo fluía, las enseñanzas y los chistes de Bob lo hicieron posible. Así pudimos sentir el vuelo del dragón.
Neka

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