Crónica del curso de Xingyiquan, Esgrima de taiji y lucha libre de taijiquan con Sam Masich
Viernes 19 de Febrero de 2010
Henar
El 13 y 14 de Febrero se celebró en Madrid un curso con Sam Masich y para allá fui. No tenía claro que me iba a encontrar en el curso, pero sí confiaba en que era importante para mí estar allí ya que lo que mi profesora me explicaba de los cursos con Sam, me resultaba de lo más interesante. El resultado ha sido una experiencia fantástica, voy a intentar transmitiros porqué he vuelto feliz a Valladolid.
Empezamos el sábado por la tarde con espada, Sam nos habló de las diferencias entre la esgrima y otros estilos y nos explicó ejercicios para realizar por parejas, antes de preguntarle las dudas ya me corregía, unas veces la distancia a la que me situaba, otras la postura, o que me hiciera consciente de dónde apuntaba con la espada, etc, pacientemente explicaba los ejercicios todas las veces que hacía falta y al final de la tarde, Sam y uno de sus alumnos, nos deleitaron con una demostración de lo que habíamos estado trabajando, viéndoles entendí lo de la fluidez con la espada, “que dicen los entendidos”.
El domingo por la mañana fue la gran sorpresa para mi, trabajamos aplicaciones marciales, con los antecedentes desafortunados que tenía de trabajar aplicaciones marciales, iba temblando, y cuando vi la sala con colchonetas, pensé ¡ Me voy... ¡ pero no me fui. Sam empezó a enseñarnos, antes de ponernos por parejas, nos advirtió de lo que puede pasar sí caemos o hacemos caer a nuestro compañero y como allí había personas que no sabíamos como caer sin hacernos daño, era mejor que no lo intentáramos, eso me tranquilizó, había colchonetas pero no había necesidad de “empotrarnos”.
Comenzamos el trabajo por parejas, con unos estiramientos, que gozada. Con la misma paciencia que había mostrado el sábado, nos fue explicando cada ejercicio, contestando a nuestras dudas y con el tiempo me vi riéndome siguiendo la energía de las aplicaciones que me hacía mi compañera. De esa mañana recuerdo ideas como perder el miedo, claridad mental, concentración, confianza, honestidad, consciencia.
Al acabar la mañana, me sentía muy bien, alegremente comencé el viaje de vuelta a casa, agradeciendo a todos los que han hecho posible que pasara este curso de manera tan agradable y con mis mejores deseos para mis compañeras/os que siguieron el domingo por la tarde disfrutando las enseñanzas de Sam Masich.